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Cuidados que debe tener el cepillo dental.

El cepillo de dientes es fundamental para una buena limpieza bucal, y por eso es importante darle el cuidado que se merece y necesita.
Después de utilizarlo, hay que cuidar de secarlo, ya que al quedar húmedo puede cultivar gérmenes, hongos y bacterias, los cuales van aumentando a medida que pasa el tiempo. Después del cepillado, sacúdalo con fuerza bajo el chorro de agua y póngalo en posición vertical para que se ventile.
Con el fin de evitar que los virus y bacterias que se cargan producto de un resfrío, se transmitan a los cepillo, se debe evitar que éste se ponga en contacto con otros cepillos. Es mejor comprar vasos porta cepillo que tengan agujeros, de esa forma estarán separados.
Los cepillos deben cambiarse cada tres meses según lo estipulan los dentistas, ya que después de ese tiempo, el cepillo es menos efectivo removiendo la placa de los dientes y encías. Esto se produce porque las cerdas pierden resistencia y efectividad para alcanzar y limpiar, las áreas difíciles alrededor de los dientes.
Muy importante es cambiar el cepillo después de un resfrío, infección bucal o dolor de garganta, ya que los gérmenes se esconden entre las cerdas del cepillo, y pueden reactivar la infección.
¿Cómo debe ser la higiene bucal en niños de 0 a 6 meses?

Aún cuando sean dientes de leche, los bebés necesitan tener dientes sanos. Ellos ríen, comienzan a comer y a hablar, por lo que su higiene bucal debe comenzar a la más tierna edad.
Existen maneras para proteger los primeros dientes del bebé, ya sea en el flúor que estos deben recibir, evitando las caries o con una correcta higiene dental.
El flúor es el que previene las caries y fortalece sus dientes, y para mejorar esto es importante preguntarle al odontólogo si el agua potable del hogar contiene suficiente flúor para prevenir las caries. Si no es así, se le debe pedir suplementos de flúor para el bebé.
Antes de dormir, siempre toman una última mamadera, pero hay que evitarlo, ya que esto le puede provocar caries. Si se está amamantando se debe evitar hacerlo en forma continua, igual darle líquidos (a excepción del agua) que puedan provocarle caries como leche o jugos.
Si el pequeño necesita succionar algo antes de dormir, es recomendable darle una mamadera con agua.
La higiene bucal debe venir de los padres, ya que estos pueden transmitirles a sus bebés gérmenes que puedan causarle algún mal. Esto puede suceder cuando se comparte la comida, o cuando los niños ponen sus dedos dentro de la boca de la madre.
La importancia del enjuague bucal

La placa bacteriana es el enemigo número uno de una correcta limpieza dental. Las caries y las enfermedades gingivales son producidas por la molesta placa que se adhiere a la superficie de los dientes producto de las bacterias y los restos de alimentos.
Para que la limpieza sea completa es importante utilizar cepillos con cerdas suaves y puntas redondas, y una correcta técnica de cepillado. Los movimientos deben ser suaves para evitar el herimiento gingival.
Pero para que todo sea óptimo es el enjuague bucal lo que debe complementar esta limpieza. Este debe contener flúor para que pueda matar todas aquellas bacterias que el cepillo no quita.
Utilizar enjuague durante la noche es elemental, ya que es ahí cuando las bacterias aprovechan de atacar la superficie de los dientes causando las caries y los problemas gingivvales.
Los beneficios que entrega el enjuague bucal son el ayudar a eliminar las bacterias que causan la gingivitis, la placa bacteriana, el mal aliento y las caries. Éste permanece más tiempo en la boca pues no enguadamos la boca después de utilizarlo.
Es recomendable consultar al odontólogo sobre cuál es el enjuague correcto que se debe utilizar, ya que puedes tener problemas que no se solucionan con los enjuagues más suaves.
Conoce qué son las caries

El cepillado de dientes debe hacerse correctamente desde pequeños, ya que si la higiene no se desarrolla correctamente pueden aparecer las molestas caries.
Las caries dentales se producen por la presencia de ácidos, los cuales crean las bacterias de la placa bacteriana, depositándose en las superficies dentales. Estas bacterias aparecen cuando la higiene dental no es la correcta, pero también dependerá del estilo de vida que se lleve.
La aparición de caries dependerá de la forma de alimentación que se tenga, el cuidado que se le da a los dientes, los hábitos de higiene y el tipo de pasta dental que utilizamos. No se debe descartar lo hereditario, ya que si los padres fueron propensos a los problemas dentales, los hijos pueden padecerlo.
Aún cuando las caries son características en los niños, los adultos también pueden sufrir su aparición. Si éste ve que padece de sequedad bucal, o sea sufrir de falta de saliva producto de determinadas enfermedades, es un claro indicio que sufrirá de caries.
Si la carie no es tratada correctamente puede destruir el diente y matar los nervios que este tiene en su interior, produciendo un absceso o infección en el extremo de la raíz. Cuando el absceso ya esta en el diente, el único tratamiento posible es la endodoncia, cirugía o extracción del diente.
Algunos tipos de caries son:
- Caries recurrentes: se forman alrededor de las obturaciones y coronas ya existentes. Esto pasa porque dichas zonas tienen tendencia a acumular placa, produciendo la carie.
- Carie radicular: a medida que las encías se retraen, dejan expuesta parte de la raíz del diente. Esta, al no estar recubiertas por esmalte, quedan expuestas a una carie.
- Carie de corona: son las más comunes, y pueden sufrirlas niños y adultos, y se ven sobre la superficie de masticación o entre los dientes.